VIEJO:
¿Dónde está el país de los nombres y los rostros familiares? ¿Dónde están los hermanos, los amigos, los compañeros? ¿Acaso ya pasó el tiempo de los frutos al alcance de la mano y de los ríos fuertes como dioses? Ahora el tiempo ha dejado de ser un regalo para transformarse en un castigo. Este es el tiempo de las manos cerradas, las persianas bajas y las mesas vacías. Este es el tiempo de la ausencia.
¿Dónde está el país de los nombres y los rostros familiares? ¿Dónde están los hermanos, los amigos, los compañeros? ¿Acaso ya pasó el tiempo de los frutos al alcance de la mano y de los ríos fuertes como dioses? Ahora el tiempo ha dejado de ser un regalo para transformarse en un castigo. Este es el tiempo de las manos cerradas, las persianas bajas y las mesas vacías. Este es el tiempo de la ausencia.