pressing lidless eyes
28.1.09
Rezo desesperado y mis palabras resuenan poderosas como el paso de un tren. Dios mismo las oye y se conmueve. Sus lágrimas lo inundan todo. Me hundo en ellas. Me ahogo. Entonces despierto. Afuera llueve, y ya no existe Dios.
0
Acerca de mí
Nombre:
yo
Ubicación:
Buenos Aires
Ver mi perfil completo