7.4.06

te extendés en la cama como un techo de algas
tapado de mantas y de pasado y de medias
la carne derramada como el agua
hirviente más allá de los huesos
ablandadas las uñas en párpados lustrosos
que se cierran suavemente
florecen y se deshojan
caen de tus dedos
y flotan en el llanto de tu cuerpo
mientras mirás por la ventana y pensás en ella
si pudieras besar su cuello